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26 Mar 2018 “La vocación de ayudar de Impulso Emprendedor es verdadera”

Aunque sorprendentemente todavía no ocurre, los diccionarios deberían incluir a MTorres en la definición de innovación. Más de 800 trabajadores volcados en la tecnología aeronáutica, energía eólica y paper converting, se unen en una empresa genuina y muy comprometida con su entorno. Hace más ya de cinco años, su fundador, Manuel Torres, no dudó un segundo en sumarse al equipo de empresas patrocinadoras de Impulso Emprendedor y asesorar a los emprendedores seleccionados. Hoy, cinco ediciones después, es buen momento para hacer balance de la experiencia con Xabier Errasti, director industrial del Grupo MTorres.

¿Cómo se entiende la innovación en MTorres?
Si tuviéramos que definir en una única expresión a nuestra empresa, esta sería innovación sin miedo. Todos los años invertimos cantidades muy relevantes en proyectos disruptivos. Unos salen adelante y otros no, pero cuando hay un proyecto retador, nadie le tiene miedo, empezando por el fundador y seguido por todos los demás que traccionamos en el mismo sentido.

Entonces… ¿No hay temor a fracasar?
No, no hay miedo al fracaso. El que pretenda innovar pensando en que todo va a ser un éxito, nunca va a innovar.

Imagino que esta manera de entender la vida viene muy bien a la hora de relacionarse con los emprendedores de Impulso Emprendedor…
Sí, porque hay cierta solidaridad. MTorres en sus orígenes era similar a las empresas que ahora dan sus primeros pasos en Impulso Emprendedor con cinco o diez trabajadores. Luego, con el tiempo, ha crecido hasta lo que es hoy en día.

¿Qué destacarías del programa Impulso Emprendedor?
La vocación de Impulso Emprendedor es verdadera. La gente lo vive con pasión y se apoya al emprendedor con la intención de crear y ayudar. La intención que declaran es la intención real, no es de cara a la galería: es una iniciativa noble. Me llama la atención las características propias de los emprendedores, a quienes admiro, lo bien gestionado que está el programa, la profesionalidad del equipo del CEIN, la ilusión y seriedad con las que se lo toman y con las que apoyan a los emprendedores, y el hecho de que pueda tener resultados a medio plazo. Además, el tratar de cerrar el círculo con empresas que tienen experiencia me parece una excelente iniciativa: es una combinación bien montada. Si, con el apoyo de estas empresas, consiguen que los proyectos salgan adelante, se creen puestos de trabajo y se genere riqueza, están traccionando y ejerciendo la verdadera función pública.

Bajo vuestra mentorización han pasado empresas tan distintas como BlackBinder, Morlaco Beer, IAR, Escríbete.es, The World Factory y Avir Poultry Comfort. ¿Qué les aporta MTorres?
Nosotros entendemos mejor los proyectos en los que hay cierta innovación tecnológica o industrial y por eso tratamos de tutorizar proyectos que tengan ese componente. A cada uno de ellos les das algo diferente, porque cada uno tiene necesidades distintas, técnicas, económicas, comerciales, de producción… MTorres, como cualquier empresa que patrocina, aporta experiencia, recursos, contactos, tratando de compensar las carencias o falta de posibilidades que puedan tener los emprendedores. De todos modos, son ellos mismo quienes te van guiando.

¿Es fácil trasladar la experiencia de una empresa como MTorres a un emprendedor que está empezando?
Ayudar es fácil, pero lo verdaderamente difícil recae en el emprendedor. Nosotros tenemos recursos para llevar a cabo nuestros proyectos, pero cuando empiezas de cero con carencias de todo tipo, no es fácil emprender. Desde nuestra confortable posición, podemos indicar qué es lo que hay que hacer, pero luego llevarlo a cabo depende de ellos.

¿Qué hace falta para emprender?
A mí me llama mucho la atención que, hoy en día, gente muy formada es capaz incluso de dejar su puesto de trabajo para tomar unos riesgos, y retroceder al principio, con la intención de avanzar posteriormente. Lo fácil es mandar el currículum, trabajar en una empresa como la nuestra y comenzar una vida profesional tradicional, que es la segura y, entre comillas, cómoda. Para ser emprendedor, creo que hay que ser una persona especial, valiente, con ciertas dotes de riesgo, intuición e ilusión y no todo el mundo vale para emprender. Envidio esa fuerza interior: tienen un mérito impresionante.

¿Es necesario innovar para emprender?
No siempre emprender tiene que ser innovar, aunque sí que es cierto que muchos emprendedores innovan y que, si un proyecto innovador te sale bien, la proyección y la afección al territorio es mayor. A la larga, para crear riqueza en países desarrollados, la base es la innovación.

¿Qué os aportan los emprendedores a vosotros?
Te aportan esa pequeña satisfacción de que, si estos proyectos salen adelante, tú has contribuido a devolver lo que, en su día, te han dado a ti. Como empresa, y como personas, es de bien nacidos ser agradecidos y devolverle a la tierra lo que te ha dado. Siempre tienes la responsabilidad social de poner tu granito de arena. Sería bueno para la región que más empresas se animaran a compartir conocimiento y que la responsabilidad social no se quede en una declaración de intenciones, sino en hechos. Si ayudas a crear industria y generar riqueza, contribuyes a impulsar la región.

En Impulso Emprendedor habéis tutelado algún proyecto que finalmente no ha llegado a buen puerto. ¿Experiencia dura?
Sí, sobre todo para quien emprende, que se sacrifica y se arriesga por un pequeño sueño que no se convierte en realidad o que, con el tiempo, se transforma. No deja de ser un pequeño fracaso, pero pretender que todos los proyectos que se patrocinen sean un caso de éxito y creen cientos de puestos de trabajo, no es realista. Innovar tiene cierta dosis de riesgo y existen muchos motivos para que un proyecto no fructifique. Puede ocurrir que sea tan innovador que, quizá, no sea el momento. Las apuestas online, por ejemplo, ya existían hace veinte años, pero es ahora cuando han alcanzado un gran éxito, y no hace diez años. Puede haber un competidor que antes no existía y que irrumpe con fuerza. Mil motivos…

¿Qué es lo más difícil a la hora de asesorar a los emprendedores?
Quizá, cuando el punto de vista difiere, cuando tú das unos consejos… y ves que ellos tienen otros. Por ejemplo, a nivel de prototipo, aconsejamos no hacer una industrialización perfecta, sino algo inicial para testar la idea. Sin embargo, compruebas que se están enfocando en una industrialización perfecta, como si fueran a fabricar cien mil unidades al año. Igual no toca eso ahora, sino demostrar al cliente que el sistema funciona. La industrialización ya llegará más adelante… O, dedícate a la parte comercial y no solo a la parte técnica. Tú les asesoras, pero luego son los emprendedores quienes deciden si tomar o no el camino por el que les estás guiando. Es su decisión y son los responsables finales. Pero, en general, la gente sí que escucha y atiende a tus recomendaciones.

¿Hay nivel entre los emprendedores?
Sí. Va por ediciones. No todos los años hay el mismo nivel, pero sí hay calidad.

Habéis patrocinado a dos trabajadores de MTorres que lanzaban un proyecto tan distinto a la actividad de la empresa como es Morlaco Beer, una cerveza navarra. ¿Sois conscientes de que no todas las compañías apoyarían a unos empleados que deciden lanzar una iniciativa al margen de la empresa para la que trabajan?
El ADN de MTorres es innovador y esto se toma como algo muy natural: está bien visto. No veo razón por la que no apoyarles. Si el propio fundador ha sido el primero que se ha lanzado a crear cosas que no existían, ¿por qué luego vas a prohibirles a tus propios trabajadores que hagan lo mismo? No sería coherente.

¿Cuál podría ser el siguiente paso de Impulso Emprendedor?
Un año se queda corto. En un año te da tiempo a arrancar, pero luego necesitas tres, cuatro o cinco años para hacerlo rentable y creo que los emprendedores agradecerían un apoyo más extendido en el tiempo. Sería una buena idea trabajar la continuidad, así como realizar de forma conjunta la mentorización que hacemos desde la empresa y desde CEIN para, de esta forma, darle mayor unidad.

¿Qué argumentos le darías a una persona que tenga un proyecto para unirse a Impulso Emprendedor?
Que no se lo piense y que vaya de cabeza a Impulso Emprendedor. Por mucho que tengas muy clara tu idea, siempre hay otras visiones que te van a ayudar a apuntalarla. Hay gente que está dispuesta a ayudarte y nunca te van a restar: siempre te van a sumar.

Cristina Ochoa

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