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A sabiendas de que esto es algo que se supone básico y que cualquier cadena debería tener en cuenta, hay un gran número de cadenas que no hacen ningún esfuerzo por mejorar estos cuatro conceptos que se antojan como fundamentales para el crecimiento de una red de franquicias. Así incluso, muchas cadenas culpan al inversor de no saber ver o no saber valorar la oportunidad de negocio que se les presenta y pocas veces piensan que el problema está en la misma propuesta que carece del atractivo necesario para los emprendedores, por no haber estado atendido de la manera que debiera.
Siempre se debe ser humilde y no morir de éxito pensando que tenemos el mejor concepto del mercado, de tal forma que sólo pensando en mejorar dispondremos de una cadena atractiva para los emprendedores. Es por esto que, cuando se empiezan a notar los primeros síntomas de freno en aperturas de establecimientos, hay que mirar atrás y examinar donde pueden encontrarse los defectos a subsanar. Ej.: El Dossier informativo, que no es lo suficientemente atractivo para atraer a posibles candidatos o bien no hace hincapié en los temas que más puedan preocupar a los emprendedores; puntos de venta, que se han quedado anticuados y no ha habido por parte de la central el más mínimo interés en darles un lavado de imagen que atraiga a inversores; no tener una red de franquiciados contenta, que ayuden a extender nuestro concepto de negocio como un concepto de éxito ya sea esto debido a falta de atención a la red en sí mismo o por no saber explicar a nuestra red qué estamos haciendo por ellos; o como último punto, el mismo corazón de la franquicia, es decir, la central franquiciadora, donde no sabemos exteriorizar a nivel de imagen todo lo que decimos en nuestro dossier informativo, o bien donde no somos capaces de generar en el emprendedor la confianza necesaria para que se una a nuestro proyecto, etc.
Conclusión Las cadenas de franquicias son elementos vivos, que hay que cuidar, vigilar y atender, puesto que el mercado en general es cambiante y debemos estar atentos a cualquier movimiento que pueda influir en nuestros puntos de venta siendo conscientes que lo que propusimos al inicio de nuestra actividad puede que no sea lo mismo que quizás debemos proponer ahora. Es posible que los puntos fuertes de nuestra tienda sean ahora otros que al inicio, que nuestra imagen hace un tiempo fuera la adecuada pero que ahora quizás esta desfasada, etc. Esto nos lleva a concluir que si advertimos desaceleración en nuestra red, debemos ser cautelosos y estudiar cuales son los motivos de ello. En muchas ocasiones serán coyunturales del propio mercado, pero ello no quiere decir que en muchas otras sean derivados de una falta de atención en los elementos propios de nuestra franquicia. |