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El valor de la economía del conocimientoSi queremos triunfar en la nueva economía del conocimiento, la primera asignatura pendiente que tiene España es la conversión del conocimiento de las universidades en valor para las empresas". Así de contundente se mostró Rosa María García, consejero delegado de Microsoft Ibérica en el último Observatorio desde Cataluña, un foro empresarial organizado por EXPANSIÓN, con la colaboración de KPMG y el patrocinio de Fira de Barcelona. En su opinión, "si España no es capaz de gestionar correctamente su conocimiento", el país se desplazará desde la posición que ocupa actualmente como octava economía mundial hasta "la vigésima segunda o trigésima tercera".
Transcurrido prácticamente un año desde que, el pasado 1 de mayo, la Unión Europea amplió sus fronteras para convertirse en la denominada Europa de los 25, la incorporación de diez nuevos países a la UE supone, a juicio de García, "un importante reto para la economía española y para la competitividad de sus empresas".
El grupo de países recién incorporados a la UE tienen, de media, unos costes laborales un 72% inferiores a los de España, lo que provoca que deje de tener sentido que "basemos nuestra competitividad en una oferta de costes laborales bajos, como hemos venido haciendo hasta ahora". A este factor hay que sumar que los países que se han unido a la UE cuentan con un nivel de educación superior al español -sólo en Malta el número de estudiantes que abandonan la secundaria es mayor que en España- y un nivel de inversión en I+D como porcentaje del PIB que, en la mayoría de los casos, se sitúa junto al español; Eslovenia, República Checa y Hungría, por ejemplo, llegan incluso a superarlo.
UN NUEVO ESQUEMA
"Los esquemas de competitividad que han sido válidos durante años han dejado de tener sentido en la nueva economía del conocimiento del siglo XXI", reivindica García. Para la consejero delegado de Microsoft Ibérica el futuro pasa por una "economía de las ideas" y los "intangibles", ya que "solamente a través de sus procesos internos gracias a un uso eficiente del software las empresas van a poder alcanzar un nivel de competitividad suficiente".
Mientras en Estados Unidos las empresa invertían en tecnologías de información para mejorar su eficiencia, "en España las empresas preferían aplicar horas por hombre a solucionar los mismos problemas". Por eso, cuando en 1996 el uso de las redes de ordenadores e Internet comenzó a masificarse entre las compañías norteamericanas y europeas, "el diferencial entre la productividad de España y el resto de países de su entorno se hizo más evidente", asegura García.
EL PAPEL DE LAS AUTONOMÍAS
Con cerca de siete millones de habitantes, Cataluña se encuentra a medio camino entre Noruega y Suecia. La economía catalana es la primera en España en cuanto a su riqueza y la número veintisiete respecto al resto de economías mundiales, por delante de España. "A pesar de la crisis -afirma García- el sector catalán parte de una posición aventajada respecto al resto del país".
Cataluña destina el 1,38% de su PIB a investigación y desarrollo, más que el conjunto de España. La "gran esperanza" a juicio de García es que el 60% de dicha inversión "proviene de la empresa privada, que es, precisamente, uno de los problemas estructurales de nuestro país". "España tiene roto el círculo virtuoso que hace que la inversión se transforme en riqueza que repercuta en las arcas del Estado y, a su vez, se reinvierta en más investigación", asegura García.
Hoy en día, el principal reto de las comarcas catalanas es "adecuar su estructura a la nueva economía de la información", puesto que desde este punto de vista, Cataluña se sitúa como la tercera comunidad autónoma, por detrás de Navarra y la Comunidad de Madrid. A juicio de la director general de Microsoft Ibérica, "es necesario llevar a cabo una reflexión seria sobre el modelo educacional del siglo XXI". De lo contrario, "por más que las autonomías sean capaces de atraer a multinacionales dentro de su territorio, no habrá personas que puedan trabajar en ellas".
García señala como un buen ejemplo a Irlanda. "Instruyeron a los trabajadores con formación especial, invirtieron en infraestructuras y tecnologías de la información y alcanzaron la paz social -dice-; una vez logrados todos estos objetivos, bajaron los impuestos y, entonces, las empresas comenzaron a instalarse en su territorio".
LA EMPRESA DEL FUTURO
Hoy en día, prácticamente todas las compañías han implantado en su día a día las tecnologías de la información, pero "no todas saben cómo obtener rendimiento de ellas". Por ejemplo, la inversión tecnológica por empleado es superior en Madrid que en Barcelona. Según Jaume Tomás, presidente de Segasco, hay que matizar este dato porque "Madrid suele concentrar las sedes centrales de los grandes grupos". Para "Microsoft la cifra de inversión debería ser mayor en Cataluña".
En el futuro, en opinión de García, las empresas deberán plantearse tres cuestiones: quiénes son y cómo quieren llegar a ser, cómo pretenden fidelizar a sus clientes y la relación que desean mantener con las compañías asociadas o sus proveedores. En este nuevo modelo empresarial los intangibles -el capital intelectual, por ejemplo- ganarán valor y el tamaño de las empresas quedará relegado a un segundo plano en grado de importancia.
Microsoft, por ejemplo, se ha especializado en la producción de márketing, pero ha dejado las ventas y las distribución en manos de proveedores. "Las vísceras de la empresa son la producción y el márketing -explica García-; tenemos consultoría y soporte técnico, pero no queremos ser buenos en ello".
García dibuja un escenario de futuro en el que las empresas deberán sustentar su estructura sobre cuatro pilares. El primero de ellos es la productividad personal, con mecanismos como la eliminación de la lectura del correo basura a través de la tecnología. En este punto es necesario prestar atención a la "educación tecnológica de los trabajadores", pues, a juicio de Joan Torras, de Egon Zehnder, "las empresas gastan mucho en software pero no proporcionan formación a sus plantillas".
En opinión de Rafael Foguet, consejero delegado de Grupo Ferrer Internacional, Microsoft debería incidir más en la formación, con acciones como suministrar al mercado programas que hiciesen más atractiva la docencia en el entorno universitario. Según la consejero delegado del grupo, Microsoft aún no ha entrado en contacto con las universidades, pero ha desarrollado algunas experiencias con la educación primaria y secundaria. En 2003, por ejemplo, la empresa realizó donaciones de material tecnológico a escuelas españolas, pero, según García, "se dieron cuenta de que lo realmente necesario es modernizar el profesorado".
A partir de ahí, Microsoft ha establecido acuerdos de colaboración con todas las autonomías. Una de las pruebas piloto desarrolladas por la multinacional en España ha sido la introducción del tablet pc (una pequeña pantalla táctil portátil) en una escuela de Aragón, donde todos los alumnos realizan sus tareas en ella.
TRABAJO EN EQUIPO
El siguiente paso será la productividad de la empresa, que "debe esar en balance con el de las personas". Según García, cada empresa deberá pensar qué proceso desarrolla y cómo desea automatizarlo; "la respuesta es el software", dice. El tercer punto a tener en cuenta será la productividad de los equipos de trabajo, en un momento en que se habla más que nunca de la importancia del trabajo en equipo. Las tecnologías de la información pueden ser una "excelente herramienta" para crear entornos que permitan y fomenten la colaboración a distancia, como, por ejemplo, intranets o servicios de mensajería instantánea dentro de la propia organización.
El último pilar será el acceso a los datos de la empresa -como información sobre la competencia o publicaciones en prensa-, que deberá ser más fácil y abierto para los empleados del grupo.
A juicio de Joan Corona, director académico de director académico del Instituto de la Empresa Familiar, "el problema está en la calle. Se establece una relación directa entre tecnología y conocimiento, pero es falsa". En su opinión, hoy hay más tecnología, pero "la capacidad de la gente para usarla va a la baja". "Lo primero -afirma- es que los estudiantes aprendan a pensar y, a partir de ahí, introducirlos en el uso de las nuevas tecnologías".
INCONVENIENTES
Otro de los inconvenientes de las nuevas tecnologías en que coinciden tanto Corona como el responsable de Egon Zehnder es el "exceso de información". Este hecho deriva, a juicio de Torras, en la "fugacidad del conocimiento, es decir, que cada vez hay más información que se queda por el camino". En su opinión, "actualmente existe una grave falta de asimilación de los contenidos".
El director ejecutivo de la patronal Fomento del Trabajo, Joaquín Trigo, propone como ejemplo de "buenas prácticas" la fábrica del grupo de automoción Fiat en Turín (Italia), donde a los trabajadores de les estaba permitido utilizar los programas informáticos de diseño hasta que no habían aprendido a dibujar en el tablero o a usar el torno. "La educación hay que organizarla de manera de manera que la tecnología esté al alcance de los niños, siempre y cuando hayn aprendido antes cómo se estudia", añade.
La solución a este vacío pasa, a juicio de García, "por aprovechar la capacidad normativa de Catalunya en materia educativa y restarle carga política al sistema educativo". "Catalunya puede perder el tren del futuro si no invierte lo suficiente en el sistema educativo primario; la universidad es importante, pero hay que empezar por la base", añade. "Quizás la educación no es una inversión rentable -afirma García-, pero resulta muy necesaria", porque "si las cosas no cambian" Microsoft se verá obligada a traer gente del extranjero para cubrir las vacantes en España.