Desarrolla tu inteligencia conversacional para lograr el éxito
La forma de expresarnos y de escuchar afectan directamente a las relaciones sociales, a la forma en que nos ven los demás y a nuestras posibilidades de convencer, influir y liderar.
Muchas veces, una conversación intrascendente bien gestionada es la antesala de conversaciones profundas y trascendentes, tanto en el ámbito personal como en el profesional. Saber comunicar de forma eficiente depende de la nuestra inteligencia conversacional y es clave para alcanzar nuestras metas y para desarrollar el liderazgo relacional. De nuestras palabras depende la calidad de nuestras conversaciones y, por ende, de nuestras relaciones y éxito
¿Se puede desarrollar la inteligencia conversacional?
Cuando iniciamos una conversación, nos preparamos inconscientemente para este proceso. Nuestra mente utiliza todas sus habilidades dialécticas disponibles para salir victoriosos en las interacciones sociales. El éxito depende del desarrollo de estas capacidades sociales. Aquí es donde entra en juego la inteligencia conversacional.
Si trabajamos las habilidades conversacionales, estaremos tendremos mayor seguridad a la hora de hablar con otras personas, comprenderemos mejor el contexto del intercambio dialéctico y seremos personas más resolutivas en el intercambio de datos e información.
En los siguientes puntos, te mostramos diferentes caminos para desarrollar la inteligencia conversacional. Muchos de ellos ya fueron citados en la obra clave de Dale Carnegie, “Cómo hacer amigos e influir en las personas”.
#1. Palabras agradables para empezar.
Cuando iniciamos una conversación, la mejor manera de que nos presten atención es empezar con unas palabras agradables. De esta manera, la otra persona se sentirá bien recibida y disminuirá su temor a ser rechazada. Esto último es esencial para que la persona con la que conversamos no adopte una actitud defensiva y de desconfianza. Estas primeras palabras, si son acertadas, provocan el aumento del nivel de oxitocina y una mayor vinculación emocional.
#2. Practica la escucha activa.
A todas las personas nos gusta que nos escuchen. Una de las formas de aumentar el nivel de inteligencia conversacional es aprender a prestar atención sin juzgar. En nuestro papel de líderes de equipos, es importante también escuchar con respeto lo que tenga que decir cada miembro del equipo. El desarrollo de la empatía y el uso de un lenguaje asertivo son elementos clave en este sentido y pueden entrenarse, con resultados espectaculares.
Mostrar interés por otras personas y ser buenos/as observadores, son aspectos esenciales para conectar y generar confianza. En el mismo sentido actúa la escucha activa -para aprender y comprender-, así como nuestra habilidad para realizar preguntas que nos permitan descubrir cosas nuevas sobre otras personas, encontrar puntos en común y cooperar. Con ello, nos abrimos a la curiosidad mientras conocemos nuevas maneras de proceder.
#3. Refuerza los logros de los demás.
Reforzar el logro de las personas es una de las claves para que estén más receptivas a los mensajes que deseamos transmitir. Con ello, demostramos que confiamos en la persona y que la aceptamos. Esto provoca que él o ella también aumente de forma automática la confianza en nosotros. Así, la conversación fluye libremente, y aumentan las probabilidades de compartir proyectos y de colaborar. Uno de los elementos esenciales de la motivación de las personas es ser conscientes de que progresan y que se reconoce dicho progreso.
#4. Sitúate ‘en la misma onda’ que tu interlocutor.
Estar ‘en la misma onda’ que la otra persona significa conectar con su mismo estado emocional. En otras palabras, sentir empatía. Las neuronas espejo son las responsables de este fenómeno y hacen posible que seamos capaces de ponernos en el lugar de los demás, haciendo lo posible por observar las cosas como esas personas las observan, evitando prejuicios, etiquetas o creencias y condicionamientos de nuestros paradigmas.
Cuando nos vemos reflejados en los demás y viceversa, somos más capaces de observar el mundo desde distintas perspectivas. Esto causa un impacto positivo en las relaciones, ya que eleva la confianza y la apertura.
En definitiva, la inteligencia conversacional es la capacidad de conectar con los demás y de esta forma mejorar las relaciones sociales. Las habilidades conversacionales están conectadas con el deseo de confianza, de empatía y de aprender nuevas formas de observar el mundo. Son clave para desarrollar nuestro liderazgo relacional. Desarrolla y entrena tu inteligencia conversacional y lograrás ser mejor líder, sobre la base de potentes relaciones interpersonales.
Autor: Santiago Sousa – Dale Carnegie
Tutor X Edición Impulso Emprendedor.
Experto en comunicación comercial y desarrollo de modelos de negocio para proyectos emprendedores.