Enamórate del Problema no de la Solución.
«Si tuviera una hora para resolver un problema, pasaría 55 minutos pensando en el problema y 5 minutos pensando en soluciones”.
_Albert Einstein
En muchas ocasiones me encuentro con emprendedores que comienzan a desarrollar su startup desde una idea o una solución
Algunos de ellos, según van avanzando en el arranque de su proyecto, se ven perdidos en un mar de soluciones, sin comprender muy bien el problema y si realmente le aportará valor o incluso, si las soluciones en las que están trabajando están en la línea de lo que esperan sus clientes.
Para evitar esa situación, voy a explicar algunas cosas que debemos de tomar en cuenta, para validar que estamos en el camino correcto e intentar no caer en esfuerzos, que no nos lleven a ninguna parte y que nos hagan perder tiempo y dinero.
Considero que hay dos aspectos muy importantes cuando comenzamos a trabajar en desarrollo de un producto o un servicio
#Primero: Conocer quién es nuestro usuario
#Segundo: Conocer cuales son los problemas y/o las necesidades de nuestro usuario.
Pensando primero en la solución.
Pensar primero en la solución, es algo casi natural para el ser humano, venimos de miles de años de evolución, donde la repetición de situaciones logró desarrollar mecanismos de respuestas automáticas que muchas veces definían la vida o la muerte.
Esta toma de decisiones de forma automática (problema-respuesta) se denomina rutinas “heurísticas”, tienen como finalidad ayudar a las personas en las elecciones cotidianas.
Son procesos internos que automatizan nuestras elecciones, para poder elegir alternativas de una manera rápida, sin ningún esfuerzo, en términos de consumo de energía.
Cuando esto sucede se activan ciertas zonas del cerebro, que son afines a lo que se ha percibido o se piensa hacer, aunque esta estimulación no llega al nivel de la conciencia, una especie de “anclaje” o vínculo con otras experiencias pasadas, genera sesgos en nuestra forma de afrontar estas situaciones.
También podemos ser víctimas de otro sesgo descrito como el “Efecto Einstellung ”: Es un sesgo cognitivo por el que una persona al enfrentarse a un problema, utiliza demasiadas soluciones conocidas a otros problemas y renuncia a explorar ideas alternativas.
Es la obstinada tendencia del cerebro humano a aferrarse a soluciones que ya ha experimentado como buenas, impidiendo la percepción de soluciones aún mejores.
Pensando en el problema.
Probablemente ya hayas escuchado esta frase antes: “Enamórate del problema, no de la solución”
Una buena metodología de trabajo para trabajar y enamorarse del problema, es usar Lean Startup ya que nos proporciona un proceso estructurado, que nos ayuda a centrarnos en el problema a través de la experimentación, y así encontrar la mejor solución.
Definir el problema, debemos tener muy claro el problema que estamos tratando de resolver.
Una técnica es redactar una declaración de visión que articule, cómo será el mundo después de haber resuelto este problema.
Las mejores declaraciones de visión son directas y concisas, por lo que son fáciles de entender y recordar para todos.
Para mi la mejor forma de identificar el problema, es pasar tiempo con nuestros clientes, esto nos ayuda a lograr una profunda empatía, totalmente necesaria para identificar problemas verdaderamente significativos para nuestros clientes
La declaración de visión nos servirá siempre como una brújula, que nos permitirá evaluar las diferentes soluciones y si están logrando su cometido y le aportan valor al cliente.
Remitirse continuamente a la declaración de visión es una forma de demostrar amor por el problema.
Testar las soluciones.
Cuando estamos en el momento de generación de ideas, no sentimos la necesidad de moderar el entusiasmo que solemos tener por encontrar “la solución”.
Esta pasión es útil para que el proceso de brainstorming sea divertido, pero puede ser en sí una trampa, que nos hacemos a nosotros mismos, si buscamos una “única solución”.
Mi consejo es que seamos prolíficos en la generación de ideas, para esto, suele ser útil ponernos en el ejercicio, un objetivo conseguir un determinado número de ideas (por ejemplo, cinco ideas) esto nos ayudará a no centramos en una sola idea y buscar múltiples soluciones, incluso aunque pensemos que ya hemos encontrado la respuesta.
Importante, antes de probar una idea en particular, debemos aclarar cuáles son las hipótesis con las que estamos trabajando, para que esta idea funcione y aporte valor. Estas hipótesis impulsarán los experimentos en el ciclo de Construir-Medir-Aprender, que nos permitirán conocer rápidamente si la idea funcionará tal como está, o si se puede mejorar, o si se debe abandonar por otra idea.
Si te encuentras enamorado, por una idea en particular, puedes hacer que esa, sea la primera que pases por el ciclo Construir-Medir-Aprender.
Si después del brainstorming, cuentas con múltiples ideas como te aconsejaba en párrafos anterior, y esta primera idea que has probado, no es la solución para el problema de tu cliente, podrás probar con la siguiente idea de la lista, y será una buena forma de demostrar tu amor por el problema y no por una idea en concreto.
Finalmente, enamorarse del problema significa comprometerse con nuestros clientes y experimentar una amplia lista de ideas, experimentar, probar, testar con nuestros clientes, para encontrar la solución que mejor funciona para resolver su problema.
Autor: Cesar Aguilar – The Power MBA
Tutor Aceleradora Digitech.Experto en Metodologías como Design Thinking, Lean y Agile y mentor de emprendedores.